URGEN REUBICAR A VECINOS POR PELIGRO DE INUNDACIÓN

Sunland Park, N.M.— Funcionarios municipales de Sunland Park sopesan la reubicación de hasta 500 vecinos que viven en una zona propensa a graves inundaciones.

Se trata del vecindario conocido como Anapra Baja, el cual se ubica en una planicie aluvial colindante con el Río Grande, cerca del camino que lleva al cerro de Cristo Rey.

Ayer jueves, algunas partes de este vecindario permanecían inundadas a raíz de la breve lluvia de principios de semana.

“Estamos hablando de que la ubicación geográfica la convierte en un completo tazón, por esta razón y por haber sido declarada una zona de inundación, no calificamos para un seguro contra inundaciones”, dijo la regidora Olga Núñez.

Agregó que “a simple vista” es evidente qué calles se quedan llenas de agua y lodo por períodos prolongados y que el agua se filtra a las casas.

Núñez encabeza una iniciativa para reubicar 100 viviendas lejos del río, a terrenos ubicados varias millas al Oeste por McNutt Road, la avenida principal del poblado.

El tema ha sido abordado con otros miembros del Cabildo y del Ayuntamiento desde el pasado mes de octubre, y también con oficiales de la Comisión de Inundaciones del Condado de Doña Ana, la Comisión Internacional de Límites y Aguas (IBWC) y otras agencias.

Sin embargo, en el pasado, las agencias federales y estatales han expresado que el Ayuntamiento de Sunland Park es responsable de mantener el desagüe a ambos lados de McNutt Road.

Ante esta situación, antes de hacer una propuesta formal, funcionarios municipales estudian posibles fuentes de financiamiento para la reubicación, así como convencer a todos los residentes de que deben reubicarse.

“Aquí las familias son de muy escasos recursos, tienen muchas necesidades. Ellos no pueden pagar los daños que deje una grave inundación”, dijo Núñez.

Mary Carter, experta en vivienda y desarrollo comunitario, y ex funcionaria de la Ciudad de Sunland Park, aseguró que Anapra se enfrenta a un problema de seguridad pública.

Carter, actual directora ejecutiva del Women’s Intercultural Center en Anthony, Nuevo México, coincide en que unas 100 familias se verían afectadas por una reubicación en toda la comunidad.

Explicó que una reubicación masiva sería costosa, pero es factible si se aprovechan creativamente diferentes fuentes privadas así como subsidios de fundaciones y del Gobierno.

Núñez asegura que se enfrenta a la oposición de la mayoría de las familias de Anapra Baja, que prefieren batallar con las inundaciones frecuentes de sus propiedades a dejar de lado el único patrimonio que tienen.

“Muy pocos entienden el peligro al que se enfrentan. Por ahora estamos educando a la comunidad y estamos desarrollando un plan de emergencia y evacuación de la zona que nunca se había creado”, finalizó la regidora, cuya familia ha vivido en el área afectada durante 45 años.