05 de agosto del 2026
Michoacán asegura más de 4 mil máquinas tragamonedas y golpea financiamiento del crimen
Morelia, Michoacán.
Como parte de los operativos dirigidos a combatir las fuentes de financiamiento de grupos criminales, la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán reportó el aseguramiento de 4 mil 391 máquinas tragamonedas durante los primeros siete meses de 2026. Los equipos fueron localizados en tiendas de abarrotes, misceláneas, establecimientos conocidos como cachimbas y otros negocios, donde permanecían instalados sin autorización y generaban ingresos constantes para redes vinculadas con actividades ilícitas.
De acuerdo con el secretario de Seguridad Pública, José Antonio Cruz Medina, cada máquina podía producir un promedio cercano a 12 mil pesos mensuales, por lo que su retiro representa una afectación económica aproximada de 52.6 millones de pesos cada mes. La autoridad considera que estos recursos eran utilizados para sostener operaciones relacionadas con narcomenudeo, extorsión, vigilancia de territorios y otras actividades de organizaciones criminales con presencia en diversas regiones del estado.
Establecimiento bajo investigación
Las investigaciones también han identificado que algunos puntos donde operaban estos aparatos podían funcionar como espacios de reunión, distribución de drogas o control de actividades comerciales. En Morelia, este tipo de establecimientos ha sido relacionado con episodios de violencia recientes; tan solo durante julio se registraron cuatro ataques contra cachimbas, con un saldo de seis personas fallecidas, entre ellos un hecho ocurrido en la zona de la Central de Abastos.
Las máquinas aseguradas quedaron a disposición de las autoridades correspondientes para continuar con las investigaciones y determinar responsabilidades. La Secretaría de Seguridad Pública señaló que los operativos seguirán en distintos municipios, no solamente para retirar equipos ilegales, sino para identificar a quienes los administran, rastrear el destino del dinero recaudado y cerrar espacios utilizados por grupos delictivos para obtener recursos y mantener presencia en las comunidades.
